ISTARI

“Alrededor del año 1000 de la T.E., para contrarrestar el aumento de poder de Sauron, se celebró un concilio entre los Valar con el fin de elegir Maiar que fueran a la Tierra Media a contrarrestar su poder y ayudar a Hombres y a Elfos a defenderse de él. Estos maiar eran los Istari, y al menos fueron cinco: Olórin (Gandalf), Curunír (Saruman), Aiwendil (Radagast) y Alatar y Pallando (los Ithryn Luin o Magos Azules). Cuando los Valar solicitaron voluntarios para el viaje, se adelantaron Curunír (apoyado por Aulë) y Alatar (apoyado por Oromë). Manwë preguntó por Olórin, que acababa de llegar de un largo viaje, pues deseaba que acudiese como tercero de los enviados a la Tierra Media, por su amor demostrado por los Eldar. Olórin se declaró demasiado débil, confesando que temía a Sauron, pero Manwë le dijo que esa era la razón por la que él debía ir, y le ordenó acudir como el tercero. Pero Varda levantó la cabeza y dijo "no como el tercero", lo que haría que Curunír, soberbio, le guardara rencor. Curunír se llevó a Aiwendil como compañero y Alatar a Pallando. Los Valar, debido a los errores del pasado, les prohibieron que mostraran abiertamente su poder o que intentaran dominar las voluntades de Elfos y Hombres, por lo que se les ordenó que asumiendo una forma débil y humilde, orientaran hacia el bien con consejo y persuasión a los Hombres y a los Elfos, e intentaran unir en amor y comprensión a todos aquellos a los que Sauron, si volvía, trataría de dominar y corromper.” (Cuentos Inconclusos).

 

SarumanSaruman fue llamado Curunír por los Elfos y Zarquino por sus hombres en Isengard y en La Comarca. Su emblema era la Mano Blanca.

Saruman era el más poderoso de su orden, los Istari, que según se cree constaba de cinco miembros: Saruman el blanco, Gandalf el gris, Radagast el pardo, Alatar y Pallando (estos dos últimos eran los magos azules, que desaparecieron en el Este). De los Istari, que llegaron en torno al año 1000 de la Tercera Edad, tanto Gandalf como Saruman no tuvieron aposento fijo, aunque Saruman prefería viajar al Este, mientras que Gandalf prefería el Oeste. Tras muchos viajes, Saruman consiguió que Beren (Senescal de Gondor por entonces) le diese la custodia de las llaves de Orthanc en el año 2759 de la Tercera Edad, ya que tanto el Senescal como el rey de Rohan (en esa época, el recientemente coronado Fréaláf) estaban complacidos de que estuviese en manos de un amigo con tanto poder.

Hasta entonces, Saruman había seguido bien las ordenes que le habían dado los Valar, pero se cree que ya cuando entró en Isengard lo que buscaba realmente era apoderarse de la Palantír que allí se guardaba para aumentar su beneficio propio. A partir de ese momento, Saruman sólo se preocupó de aumentar su poder y de obtener el Anillo Único, aunque ocultaba sus propósitos.

En el año 2463 de la Tercera Edad se constituyó el Concilio Blanco a petición de Galadriel, una asamblea formada por los Sabios, para decidir una estrategia común con la que poder hacer frente a Sauron. Contra la opinión de la propia Galadriel, Saruman fue elegido jefe del Concilio por ser el más versado en los poderes del malvado Sauron.

En el Concilio Blanco, celebrado en el año 2851 de la Tercera Edad, Saruman consiguió imponerse a Gandalf y evitar que Dol Guldur fuese atacada, esperando que el Anillo se mostrase si se dejaba a Sauron en paz. Pero en el año 2939, Saruman descubrió que los servidores de Sauron ya estaban registrando el Anduin, por lo que en el Concilio que se celebró en 2941 de la Tercera Edad, consintió en atacar Dol Guldur para evitar que Sauron pudiese hacerse con el Anillo (esta sería la última vez que Saruman ayudó realmente a los Sabios).

Por fin, tras el último Concilio Blanco celebrado en 2953, Saruman se encerró en Isengard y comenzó a organizar un gran ejército para atacar Rohan. Además, en esa época empezó a poner espías en Bree y en la Cuaderna del Sur (de donde además traía tabaco).

En torno al año 3000 de la Tercera Edad, Saruman se atrevió por fin a utilizar la Palantír de Orthanc, quedando atrapado por Sauron, que tenía la Palantír de Minas Ithil. A partir de entonces, Saruman hizo un doble juego, ya que por una parte fingía ayudar a Sauron y por otra quería obtener el Anillo Único para él.

En la Guerra del Anillo, Saruman estuvo a punto de acabar con todas las fuerzas de Rohan: el 25 de Febrero de 3019 de la Tercera Edad, en la primera Batalla de los Vados del Isen, murió el único hijo de Théoden, Théodred; el 2 de Marzo, Erkenbrand, Señor del Folde Oeste, sufrió una nueva derrota en los vados; y al día siguiente todas las tropas de Saruman atacaron el Abismo de Helm en la Batalla de Cuernavilla. Pero Saruman se había olvidado de los Ents, y gracias a ellos, a Gandalf, y a los refuerzos traídos por Théoden y Erkenbrand no volvió ningún enemigo vivo a Orthanc.

A la vez, todo el círculo amurallado de Isengard fue destruido por los Ents, que rodearon a Saruman en Orthanc.

Tras su derrota, Saruman no aceptó las condiciones de Gandalf el Blanco, y éste le expulsó de la orden, le rompió la vara y le dejó sin poder. No obstante y seguramente gracias al poder de su voz, Saruman consiguió convencer a Bárbol, jefe de los Ents, para que le dejase marchar junto con su criado Grima. Entonces se dirigió hacia el norte: en un principio sin destino fijo, pero luego (el 28 de Agosto) hacia la Comarca (tras encontrarse con Gandalf, Galadriel, Celeborn y los Hobbits, y burlarse de ellos). En la Comarca, bajo el nombre de Zarquino dirigió una patética represión, que duró hasta que llegaron Frodo, Sam, Pippin y Merry. Por fin, el 3 de noviembre de 3020 se enfrentaron los dos bandos en la Batalla de Delagua, tras la cual Saruman fue asesinado por su propio consejero, Grima, que fue muerto a su vez por los Hobbits que los rodeaban. Con esa Batalla se puso fin a la Guerra del Anillo.

Tomado de Elfenomeno.com

 

GandalfGandalf era un maia enviado a la Tierra Media como uno de los de los cinco Istari (Magos), con la misión de ayudar a los pueblos libres a combatir a Sauron. Era el más sabio entre ellos, y el único que logró cumplir la misión con éxito.

Fue siempre un viajero infatigable, con el aspecto de un anciano con larga barba blanca hasta más abajo de la cintura, nariz aguileña y cejas pobladas. Llevaba siempre un bastón, y vistió durante mucho tiempo un sombrero azul alto y puntiagudo, una larga capa gris, una bufanda plateada y botas negras. Rara vez revelaba lo que pensaba, siempre hablaba lo justo y, como comentó Galadriel, “en todo lo que hizo Gandalf en vida no hubo nunca nada inútil. Quienes lo seguían no estaban enterados de lo que pensaba y no pueden explicarnos lo que él se proponía”. Muchas veces parecía estar de mal humor, y a pesar de ello solía ser querido y admirado por todos, y hasta aquellos que le temían se maravillaban con sus maravillosos fuegos de artificio.

La mayoría de los habitantes de la Tierra Media asumían que Gandalf era un hombre, pero con los viajes muchos llegaron a suponer que podría tratarse de un Elfo dado su escaso cambio físico a lo largo del tiempo y a la magia que utilizaba, y le llamaron “Gandalf” (Elfo del Bastón) y “el Gris” por su atuendo, y “el Blanco” al final. Al parecer, Tolkien tomó el nombre de Gandalf del "Catálogo de Enanos" del poema Völuspá, el principal poema de la mitología nórdica. Pero también fue conocido por otros nombres:

Olórin, su nombre en Valinor en los tiempos más antiguos. Es de origen Quenya, y significa "soñador" o "de los sueños" a partir de la raíz olor-.
Mithrandir, su nombre Sindarín utilizado por los elfos de la Tercera Edad y por los hombres de Gondor. Significa "Peregrino Gris".
El Jinete Blanco llamado así por el pueblo Rohirrim tras verle montando a Sombragrís; también fue llamado “Cuervo de las Tempestades” por aparecer siempre en los peores momentos o, según se mire, aparecer en el lugar adecuado y en el momento adecuado.
Incánus, entre los Haradrim, los hombres del Sur.
Tharkûn, para el pueblo enano.

En las Tierras Imperecederas vivía en los magníficos jardines de Lórien (Irmo), Señor de los Sueños y de las Visiones, y viajaba frecuentemente, especialmente para visitar a Nienna la Plañidera, cuya casa estaba construida de cara a los muros de la Noche. Con Irmo fue ganando en sabiduría, y de Nienna aprendió compasión y paciencia.

Así, al final del primer milenio de la Tercera Edad del Sol, llegaron a la Tierra Media, siendo Círdan “Señor Elfo de los Puertos Grises” el único testigo de ello, que únicamente se lo hizo saber a Elrond y a Galadriel. Tenían el aspecto de hombres ancianos. Cada uno poseía barbas blancas y llevaba una capa de viajero, un sombrero puntiagudo y un largo bastón.

Gandalf, tenía un aspecto más humilde que los demás Istari, pero Círdan, que tenía el poder de leer en los corazones, supo ver en él al maia más sabio, inteligente y compasivo, y por ello le dio el "Anillo de Fuego”, Narya, para que le ayudara en su misión.

En el centesimodecimoprimer cumpleaños de Bilbo, Gandalf colabora en la fiesta con sus ya famosos fuegos artificiales, apoyando a Bilbo en su decisión de marchar a Rivendel y dejar sus pertenencias a su sobrino Frodo, y animándole a incluir el Anillo, para lo cual prácticamente tuvo que obligarle, observando la extraña influencia que el Anillo había empezado a ejercer sobre el hobbit. Así, tras pasar el Anillo a manos de Frodo, Gandalf desaparece de La Comarca por un tiempo, e interesado en saber algo más sobre el Anillo, recorre muchas millas junto a Aragorn, encontrando a Gollum, al que Aragorn consigue capturar. Gandalf le interrogó, sacó verdad de mentira, y ató cabos, descubriendo que el anillo podría tratarse del mismísimo Anillo Único de Sauron. Tras investigar en los archivos de Minas Tirith , encuentra la forma de comprobarlo, y así lo hace al echarlo al fuego y descubrir la inscripción "Ash nazg durbatulûk, ash nazg gimbatul, ash nazg thrakatulûk, agh burzum-ishi krimpatul" (Un Anillo para gobernarlos a todos, un Anillo para encontrarlos, un Anillo para atraerlos a todos y atarlos en las tinieblas). Así que recomienda a Frodo dejar la Comarca en el año 3018 y dirigirse a Rivendel llevando el Anillo Único.

Encontrándose con Radagast, que le urge a visitar a Saruman, acude en busca de su consejo descubriendo la traición de Saruman, y es apresado en lo alto de Orthanc al no querer colaborar con él. Logra escapar con la ayuda de Gwaihir, rey de las águilas, que le lleva a Edoras donde reside Théoden, Rey de Rohan, menguado, sugestionado y dominado por Grima, su consejero, al servicio de Saruman, siendo invitado a marcharse y elegir un caballo, escogiendo al favorito del rey, Sombragris, con el consiguiente enfado de Théoden.

En Rivendel, donde se reencuentra con Frodo y sus compañeros, se realiza el Concilio de Elrond, con la participación de representantes de todas las razas. Allí se decide la destrucción del Anillo Único, llevándolo al Monte del Destino para arrojarlo al fuego, única forma de ser destruido, estableciéndose para tal fin La “Comunidad del Anillo” formada por nueve miembros, el mismo número que los Nazgûl o Espectros del Anillo. Los miembros de la Comunidad del Anillo eran: el mismo Gandalf el Gris, Aragorn heredero de Elendil, Boromir del reino de Gondor, Legolas hijo de Thranduil, Gimli hijo de Glóin, Merry, Pippin, Sam Gamyi, y Frodo Bolsón como Portador del Anillo.

La Compañía del Anillo, en su viaje a Mordor, es rechazada por una tormenta de nieve en el paso del Caradhras, y se ve obligada a atravesar las minas de Moria, donde Gandalf se tiene que enfrentar a un Balrog, cayendo con él al abismo y muriendo en la lucha tras perseguirle y matarle. Pero se le concede volver de nuevo con renovados poderes, en forma de Gandalf el Blanco. Tiene todavía la obligación de ocultar su poder y de enseñar antes que forzar o dominar las voluntades, pero donde los poderes físicos del Enemigo son demasiado para que la buena voluntad de los oponentes resulte eficaz, puede, en una emergencia, actuar como un “ángel”, no más violentamente que la liberación de San Pedro de la prisión. Rara vez lo hace, operando más bien a través de los demás, pero en uno o dos casos en la Guerra (Vol.III) revela un súbito poder: en dos ocasiones rescata a Faramir. Sólo él queda para prohibir la entrada del Señor de los Nazgûl a Minas Tirith, cuando la Ciudad ha sido arrasada y las Puertas destruidas; sin embargo, tan poderoso es el reguero de resistencia humana que él mismo ha alentado y organizado, que, de hecho, no se produce guerra alguna: pasa a otras manos mortales. (Cartas. Pag.238)

Así, en el Bosque de Fangorn y como Gandalf el Blanco, se reencuentra con Aragorn, Legolas y Gimli, que al principio le confunden con Saruman por su parecido físico y sus ropajes blancos. Juntos se dirigen al palacio de Meduseld, en Edoras, donde desenmascara la traición de Grima y es aceptado por Théoden como consejero. Previendo la inminente guerra con Saruman, se va en busca de ayuda, encontrando a Éomer, sobrino de Théoden y a sus hombres para acudir a tiempo al Abismo de Helm, y concluir la batalla. Saruman es vencido, y Gandalf, tras darle la oportunidad de enmendarse, le expulsó de la orden y del Concilio, y le rompió su vara, haciéndose con su palantir, gracias a un ataque de Grima, que se los lanza desde la torre.

Tras dirigirse a Minas Tirith con Pippin, que ha mirado en el palantir, se entrevista con el Senescal de Gondor, el atormentado y desesperado Denethor que acaba por autoinmolarse dejando la plaza sin mando, que es asumido por la autoridad del propio Gandalf para la defensa de la ciudad asediada por las tropas de Sauron, llegando a impedir la entrada del Rey Brujo, Señor de los Nazgûl a Minas Tirith, tras la destrucción de las Puertas de la ciudad.

Después de la batalla, se dirigen al Morannon para desviar la atención de Sauron de Cirith Ungol, por donde suponían que Frodo y Sam habían entrado a Mordor. En la Puerta Negra parlamentaron con Boca de Sauron, insolente emisario de Sauron que les mostró, para consternación de todos, la espada corta de Sam, una capa gris con un broche élfico, y la cota de malla de mithril de Frodo; pero mantuvo la serenidad y, rechazando sus condiciones, le arrancó los objetos de las manos anunciándole su próximo final. Cuando estaban a punto de ser aplastados por el ejército de Mordor se produjo la destrucción del Anillo con el consiguiente cataclismo del imperio erigido por Sauron, y su propia destrucción física. De vuelta a Minas Tirith acabada la Guerra del Anillo, y a petición del propio Aragorn, le coronó como Rey de Gondor, y asistió a su boda con Arwen Undómiel.

Aún hizo algunas visitas, y se cree que se entrevistó con el inefable Tom Bombadil, antes de zarpar hacia las Tierras Imperecederas en el año 3021 de la Tercera Edad, ya principio de la Cuarta Edad, junto con Elrond, Galadriel, Frodo y Bilbo, posiblemente con Sombragris.

Tomado de Elfenomeno.com

 

RadagastMaia perteneciente a la orden de los Istari, también conocido como Radagast el Pardo y como Aiwendil.

Radagast fue uno de los Cinco Istari enviados a la Tierra Media durante la Tercera Edad para combatir a Sauron. Según se dice en algunos escritos, Radagast fue escogido por Yavanna para acompañar a Curumo (Saruman) a la Tierra Media.

Se estableció en Rhosgobel, cerca de la frontera meridional del Bosque Negro y según se dice en El Hobbit veía con frecuencia a Beorn. Radagast se olvidó pronto de la misión con la que fue enviado a la Tierra Media, y se dedicó por entero a los animales y a las plantas, dejando de lado a los Elfos y a los Hombres.

Pero según podemos leer en El Señor de los Anillos, en el verano del año 3018 de la Tercera Edad Saruman le pide a Radagast que busque a Gandalf, le diga que los Nueve Nazgûl están buscando noticias de La Comarca y le pida que vaya a Isengard. De esta forma, y de forma inconsciente, Radagast se convirtió en una herramienta de Saruman ayudándole a capturar a Gandalf. Cuando se encontraron cerca de Bree, Gandalf le pidió que mandara mensajes a las bestias y pájaros para que le avisaran de cualquier novedad. Fue de esta forma que Gwaihir, el Señor de los Vientos, llegó a Isengard y pudo rescatar a Gandalf del pináculo de la Torre de Isengard.

Después de esto, poco más sabemos acerca de Radagast. En Las Cartas y en los Cuentos Inconclusos se nos dice que de los Cinco Magos, sólo uno permaneció fiel a su misión y sólo uno regresó a su hogar, en las Tierras Imperecederas: Gandalf. ¿Y qué fue entonces de Radagast? No podemos saberlo con certeza, ya que sólo contamos con unos versos de un poema aliterado escrito por J.R.R. Tolkien referente a los Istari:

"¿Quieres conocer la historia / por mucho tiempo secreta
de los Cinco que vinieron / desde un remoto país?
Sólo uno regresó. / Los otros nunca de nuevo
bajo el dominio del Hombre / andarán la Tierra Media
hasta que sobrevengan Dagor Dagorath / y el Día del Juicio Final."
(Cuentos Inconclusos de Númenor y la Tierra Media; "Los Istari")

Tomado de Elfenomeno.com

 

AlatarAlatar, al igual que los restantes magos que llegaron a la Tierra Media alrededor del año 1000 de la Tercera Edad, pertenecía a los Maiar, más concretamente a la orden de los Istari.

Junto con Pallando, se les conocía como los Ithryn Luin (Magos Azules) y fueron seleccionados por Oromë para para viajar a la Tierra Media y ayudar en la lucha contra Sauron. Tanto Alatar como Pallando desaparecieron al poco tiempo de llegar a la Tierra Media, y por lo poco que se sabe, marcharon hacia el Este junto con Saruman.

Según lo que se cuenta en Los Cuentos Inconclusos y en Los Pueblos de la Tierra Media, es posible que su misión fuera precisamente la de marchar al Este, para combatir a Sauron desde ahí. Sin embargo, es bastante posible que Alatar y Pallando fracasaran en su misión, tal y como afirma J.R.R. Tolkien en una de sus cartas:
Realmente, no tengo ningún conocimiento claro de los otros dos, pues no conciernen a la historia del NO [noroeste]. Creo que fueron como emisarios a regiones distantes fuera del territorio de los Númenóreanos: misioneros en tierras «ocupadas por el enemigo», por así decir. Nada sé del éxito que pudo haber tenido su misión; pero me temo que fracasaron, como fracasó Saruman, aunque sin duda de modo diferente; y sospecho que fueron fundadores de cultos secretos y tradiciones «mágicas» que perduraron después de la caída de Sauron.

En Los Pueblos de la Tierra Media se dan otros nombres para este Istar: Morinehtar (El que mata a la Oscuridad).

Tomado de Elfenomeno.com

 

PallandoPallando, al igual que los restantes magos que llegaron a la Tierra Media alrededor del año 1000 de la Tercera Edad, pertenecía a los Maiar y más concretamente a la orden de los Istari.

Junto con Alatar fue uno de los dos Magos Azules seleccionados por Oromë para viajar a la Tierra Media y ayudar en la lucha contra Sauron. Tanto Pallando como Alatar, desaparecieron misteriosamente al poco tiempo de llegar a la Tierra Media, y por lo poco que se sabe, marcharon hacia el Este junto con Saruman.

En Los Pueblos de la Tierra Media se dan otros nombres para este Istar: Rómestámo (el que ayuda al Este).

Tomado de Elfenomeno.com

 

 

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